En la prensa y la política española los eurobonos se presentan como la solución a la crisis de deuda: una Europa con una moneda única pero distintas políticas fiscales hace vulnerable el mercado de deuda de los países más débiles y por eso – se razona – la integración fiscal pasa por unificar los mercados de deuda en uno solo: el eurobono.
Los eurobonos obligarían a que fuera la eurozona la que emita los bonos de deuda y la que los garantice, y no cada estado individual. Voy a explicar por qué me parece una mala idea.
Este pasado agosto alcanzamos la máxima presión hasta ahora sobre los paises periféricos. La prima de riesgo se disparaba ya no sólo en Grecia, Irlanda y Portugal, sino que afectó de manera particular a Italia y a España. Palabras mayores: estos paises tienen un mercado de deuda tan grande que ha sido necesaria la intervención del BCE en sus mercados secundarios para sostener las emisiones. A cambio, y como parece lógico, el BCE mandó una carta a Italia y España pidiendo cambios profundos en su política fiscal y en su presupuesto para que el sostén comunitario fuera pronto prescindible: Italia y España debían tener un presupuesto sostenible a medio plazo y no depender de la intervención del banco central.
En España esto se tradujo en un cambio constitucional ( el gobierno trabajando en agosto, ¡algo pasa! ), y en un conjunto de reformas que buscaban dar equilibrio – o al menos señales de correción - a las cuentas españolas. Esto fue posible gracias a un consenso PP-PSOE. A pesar de las muchas chapuzas que hay en las cuentas españolas todo sigue una sucesión lógica: el BCE sostiene nuestro mercado de deuda y nosotros nos ponemos las pilas para emanciparnos.
En Italia la situación ha sido otra, y no porque Italia no haya tenido intención de espabilar, sino porque el parlamento italiano, a pesar de la reciente reforma electoral, es un rompecabezas. Hemos visto anunciar diversos paquetes de auteridad que, justo antes de pasar por el congreso, cambiaban en función de pactos entre partidos y no eran capaces a aprobar nada: se sube el iva, no se sube, se tocan las pensiones, no se tocan, y así un pasteleo que ha parido una reforma debil y un futuro parlamentario complicado para cualquier gobierno futuro. El sistema electoral italiano no consigue formar gobiernos de consenso y por tanto es imposible hacer estos ajustes rápidos. Por eso ahora se comenta que España ha salido más preparada que Italia de la crisis de agosto, porque ha dado ‘señales’ de firmeza que Italia no ha podido en su dividido parlamento. Y ayer bajaron la calificación de su deuda a A+ a A.
¿Y qué hubiera pasado si tuvieramos eurobonos? En agosto ante la crisis de deuda Italia, España y resto de países que necesitaban endeudarse con intensidad hubieran emitido deuda europea ( que garantizaría Alemania, Francia y la UE fuerte ) y luego Italia, que ya de por si ha tenido problemas para aprobar reformas, hubiera tenido aún menos incentivo para autorizar en el parlamento reformas puesto que, habiendo eurobonos, el estrés sobre la deuda lo soportaría toda la UE.
Mi argumento es que no es justo ni razonable que países que hacen sus deberes y países que no los hacen ( con el caso extremo de Grecia ) soporten la misma presión en su mercado de deuda. El dolor, para ser compartido, debe tener un espacio económico con las mismas reglas. Lo contrario, emitir eurobonos ahora, crearía incentivos para retrasar la consolidación fiscal de los paises en peores condiciones. Y alimentaría el ya importante nacionalismo económico del eje franco-alemán.
Estoy a favor de los eurobonos si son como consecuencia de una unificación europea real, pero eurobonos ahora en respuesta a la crisis de deuda me parece que es empezar la casa por el tejado.