El plan para salvar al euro de un default griego

Deciamos el otro día que Europa se está preparando para el default griego.

La reunión del G-20 ha servido para que se filtre más información a la prensa sobre en qué punto está el diseño del nuevo plan de rescate de Grecia, y la novedad principal, según informa The Telegraph, es que el ya no hablamos de un plan para salvar a Grecia de la quiebra sino que pasamos a hablar de salvar a España e Italia de una quiebra de Grecia, y puede que Portugal e Irlanda.

El nuevo plan descansa en dos rescates pensados como cortafuegos para que el default en la periferia europea no desestabilice a España e Italia (los demasiado-grandes-para-caer):

1) rescate de los bancos europeos. Recapitalización en bloque de gran parte de la banca europea a partir del dinero que estos bancos puedan captar del sector privado y completarlo con una cifra desconocida de dinero público que se sumarían a los 420.000 millones ya aportados desde el 2008.

2) rescate de Italia y España: para ello preparan una ampliacion del EFSF dotándolo de €2.000.000 millones para que tenga capacidad de mantener a los dos paises funcionando si la quiebra en Grecia provoca que pierdan parcial o completamente el acceso a los mercados internacionales de deuda.

Francia y Alemania están trabajando en los obstáculos que impiden el plan:

- El fondo de rescate (EFSF) ha sufrido un bloqueo a su ampliación por la caída del gobierno esloveno que hasta enero al menos no podrá ratificar la ampliación acordada en julio.

- El parlamento alemán es muy reticente a ampliar el fondo de rescate y hay presiones de la banca alemana y de la UE para que acepten la ampliación del fondo en la votación programada para el 29 de septiembre.

- Conseguir una financiación del nuevo tamaño planeado para el EFSF requiere pedir una tercera ampliación a todos los parlamentos. Como no hay tiempo se está diseñando un plan para que el fondo pueda trabajar en equipo con el Banco Central Europeo.

Respecto a Grecia se habla de un plan de ayuda tras el default ordenado y de una quita del 50% de los acreedores. El plan en ningún momento contempla la posibilidad de que ningún país miembro abandone el euro.

En medios financieros se dice que el default podría producirse tras la cumbre del G-20 en Cannes (3 y 4 de noviembre 2011), en la que se anunciaría el nuevo paquete de rescate.

La batalla de Grecia

Los que hemos visto la película de los 300 hemos visto cómo se sentían los espartanos cuando 300 de sus soldados se enfrentaron a un millón de persas. Los persas hoy son el FMI y la Unión Europea y quizá la diferencia más notable con la historia de los 300 es que hoy el país heleno tiene la moral por los suelos y que esto no es una historia épica, ni siquiera es una historia de justicia o gloria: es un drama económico.

El día en día en el país es desolador. El ministro de economía, Venizelos, sale en la televisión cada día para pedir nuevos sacrificios a los griegos.

En un país con una enorme cultura de evasión fiscal tiene que ser realmente penoso ser de los cumplidores con hacienda. Ahora son los que pagan además todos los impuestos de emergencia.

La situación actual de Grecia es la de un país que arrastra un alud de deuda que acumuló en las dos décadas anteriores sin control y que no tiene dinero en las arcas públicas. Ahora mismo los gastos de los servicios básicos y de los salarios del sector público se pagan siempre que llegue el siguiente tramo del préstamo-rescate ( el último, 8.000 millones de euros ) y todos los griegos especulan sobre hasta qué fecha hay dinero. ¿Se pagarán las nóminas estatales de noviembre? ¿Llegaremos a navidad?

Grecia está fuera del mercado. O le deja la Unión Europea y el FMI o quiebran.

El FMI y la UE exigen a Grecia garantías de devolución del préstamo en un escenario muy negativo: los recortes express hacen subir el paro, el latigazo fiscal espanta la inversión y la Unión Europea se desespera al ver que los planes de austeridad son implantados tarde, mal y apretando los dientes por parte del gobierno heleno.

Un ejemplo de este retraso en el ajuste es el plan de privatización. El parlamento griego accedió a privatizar gran parte de los activos del estado que se debe realizar en 2011-2015 y debería suponer para el estado 50.000 millones €.

Hay que tener en cuenta que Grecia todavía tiene grandes empresas nacionales en manos del estado y con fuertes sindicatos. La oposición de estos y las quejas del gobierno sobre que el actual clima hace ‘malvender’ los activos han supuesto que Grecia acumule retraso tras retraso en el plan de privatizaciones.

Protestas GreciaLa batalla que afronta ahora Grecia es conseguir privatizar parte del sector público y reducir el gasto estatal en un contexto apremiante con la amenaza de la bancarrota del estado – que asoma cada vez que agotan el siguiente tramo del préstamo-rescate – y la presión de saber que si se quedan sin dinero no podrán pagar los recibos de la deuda y provocarán una crisis en la eurozona.

De la privatización prometida, por ahora Grecia sólo se ha vendido su 10% en la operadora de móviles OTE, vendida por 400 millones de euros a Deutsche Telekom. El resto de los operaciones están bloqueadas por el bajo precio ofertado por los inversores o la negativa del gobierno y parece imposible que puedan cumplir el objetivo de conseguir 5.000 millones de euros de aquí a fines del 2011.

El omnipresente ministro Venizelos estos días se quejaba de lo difícil que está siendo perseguir la evasión fiscal y los malos resultados de los nuevos impuestos. El reciente Impuesto sobre las Casas se pensó en cobrarlo a través del recibo de la luz para acelerar y asegurar el proceso, pero la empresa eléctrica es pública y sus sindicatos se están oponiendo con fuerza a usar la empresa de la luz como método recaudatorio.

Sólo tras una agotadora semana de presión de la Unión Europea, Grecia ha anunciado que 30,000 funcionarios pasan a la reserva ( 60% del sueldo ) y quedan con un futuro incierto. Esto ha sido una petición expresa de la Unión Europea, que había pedido despidos.

Grecia ha entrado en una fuerte depresión, con estimaciones de contracción del 5.5% este año y el paro alcanzando el nível record en Grecia de 16%. Lo cual repercute en menor recaudación y la caida en una espiral de empobrecimiento.

“Básicamente el gobierno griego ha accedido a un acuerdo con la UE para conseguir el préstamo, un acuerdo que no puede cumplir” en palabras de Matina Stevis, periodista griega del Eleftherotypia. “No pueden cumplirlo entero, es políticamente imposible y economicamente dañino. La Unión Europea y el FMI tienen razón al exigir a Grecia que reforme su forma de recaudar impuestos pero eso lleva años y dinero, no puede hacerse en este clima.”

Por ahora parece que Grecia logrará el siguiente préstamo para que el estado siga funcionando, y no porque haya cumplido las medidas exigidas o por la generosidad europea sino porque ahora mismo prima el miedo a una bancarrota de los bancos europeos que concedieron grandes préstamos a Grecia.

Europa aún no se siente preparada para dejar caer a Grecia.

Las 11 exigencias de la UE y el BCE para seguir prestando a Grecia

Según una carta que ha filtrado el periódico griego VIMA, la Unión Europea y el Banco Central Europeo han puesto como condición al gobierno heleno que reduzca la plantilla de las empresas del estado en 100,000 trabajadores para poder autorizar el pago del siguiente tramo del préstamo – rescate de 8.000 millones de € que Grecia pidió.

El viernes pasado, 16/09/2011, los ministros de economía reunidos en Polonia decidieron posponer la decisión de autorizar el siguiente tramo del préstamo para dar a Grecia ‘pruebas firmes’ de que el país está comprometido a reducir su gasto.

La carta que publica el periódico VIMA detalla 15 medidas que la Troika (UE) y el BCE exigen:

1. Reducción de 100.000 empleos públicos en todos los sectores del sector público heleno, incluyendo profesores. Los despidos se iniciarán de forma inmediata escalonadamente hasta 2015. También se prejubilará a 50.000 empleados de las empresas públicas que se cierran (ver punto 8).

2. Creación de un plan para que los sectores públicos sigan funcionando tras el recorte.

3. Armonizar con la media europea los impuestos de gasolina y gas.

4. Realización de un plan para hacer retenciones en las nóminas de acuerdo al nuevo impuesto de solidaridad.

5. Recortes en las pensiones públicas.

6. Endurecimiento de la ley fiscal. Reducción de los plazos de pago.

7. Congelación de las pensiones contributivas y minimas hasta 2015.

8. Unión en uno sólo de 35 organismos estatales y cierre de 30 más.

9. Las competencias de registro de muebles e inmuebles pasan al estado central.

10. Nueva ley para reducir las pensiones máximas.

11. Legislación para poder reducir el precio de los medicamentos en los contratos con las farmaceúticas.