Qué pasa con Bankia

Ya sabemos que en España hemos estado huyendo de la crisis desde que estalló mecidos en la inercia de la burbuja. Cuando la marea bajó y se vio quién llevaba puesto el bañador y quien estába en bolas – decía Buffett – el gobierno hizo una estampida llamada concentración bancaria, fusionando bancos quebrados para ganar tiempo. Esos grandes zombies han ido sido mantenidos con ayudas como FROB1 o FROB2 y subastados a otras entidades cubriendo pérdidas. Pero Bankia, que es la mayor fusión zombie de este género, no ha aguantado hasta la meta. A pesar de levantar 3.000 M€ en bolsa y empapelar a todos los empapelables, de las ayudas públicas españolas y de la ayuda del BCE, BFA y Bankia se caen: Deloitte se negó a firmar sus cuentas de 2011 – y mira que ha firmado de todo – y aquí nos plantamos: Bankia-BFA es un cuchillo que cae a toda velocidad y hay que cogerlo o se lleva por delante los ahorros de varios millones de españoles y la credibilidad del sistema. Al final se ha impuesto el criterio del Ministerio de Economía frente a BdE y el banco ha sido intervenido.

¿Por qué está quebrada Bankia?

  • Por haber concedido créditos a promotores para proyectos que hoy valen mucho menos de lo prestado. Bankia va refinanciando para no asumir la pérdida pero sus cuentas se van deteriorando y su balance cada vez es menos creíble. Si no refinancia y asume las promociones inmobiliarias y suelo en dación en pago se encuentra con un activo que no puede vender sin anotarse fuertes pérdidas.
  • Por haber concedido hipotecas subprime (a personas que no ofrecían garantías)  durante la burbuja. Hoy se encuentra con una tasa de morosidad alta y con unos inmuebles que sólo puede vender a pérdida.
  • Bankia ha concedido créditos – y concede – a Comunidades Autónomas por via directa o indirecta – como la financiación de los trenes del metro de Madrid – con una gestión de riegos dudosa. No hay más que ver que sigue renovando el préstamo de 500 M€  a la Comunidad Valenciana. No es de extrañar pues su Consejo lo eligen principalmente los gobiernos de Madrid y Valencia (hasta la intervención, ahora ya veremos).

¿Qué exposición al ladrillo tiene Bankia?

BFA-Bankia contaba con una exposición al ‘ladrillo’ de 37.517 millones de euros al cierre de 2011, tras reducirla en 5.000 millones en un año, de los que el 84,7% son activos problemáticos. Esto es, un 17% de los activos tóxicos que hay en España.

¿Quién era el dueño de Bankia y quién lo es ahora?

La fusión de siete cajas de ahorro en 2010 dio lugar a BFA, una sociedad que se quedó con los peores activos (el banco malo) y saco a bolsa su negocio bancario con el nombre de Bankia (el banco bueno). Este es el esquema:

Tras la salida a bolsa de Bankia, BFA se quedó con el 45% del accionariado ( es decir, que mantiene el control de la entidad ) y el resto son inversores privados.

El 9/5/2012 el gobierno ante el agujero patrimonial de BFA decidió nacionalizarlo. Para ello convirtió un prestamo que había hecho a la entidad en el programa FROB1 en capital (4.460 M€) y además el Estado aportará otros 19.000 millones. Aunque tendrá que hacerse una valoración independiente, el estado diluirá la participación de las cajas hasta hacerse con prácticamente el 100% de BFA y por tanto ser accionista principal de Bankia. Es decir, BFA era de las cajas regionales y ahora es del Estado español.

¿Qué ayudas ha recibido Bankia?

Bankia-BFA aglutina un total de 36.000 M€ de ayudas públicas del Estado español desde 2008 entre preferentes y avales:

  • 4.456 M€ de participaciones preferentes compradas por FROB1 en 2010 que han sido convertidas en capital en 2012.
  • emisiones avaladas por el Estado: 15.000 millones con cargo al programa de 2012 y unos 19.600 millones con cargo a los programas de 2008 y 2009.
  • 19.000 M€ adicionales de capital aportado por el estado en una ampliación de capital de BFA y de Bankia.
  • Aparte, créditos blandos del Banco Central Europeo.
¿Va a recibir más ayudas?
Tras acordar la aportación del capital referido arriba, la dirección de Bankia ha asegurado que no va a necesitar más dinero del Estado.
¿Cuánto dinero va a perder el Estado (vamos a perder) con la operación?
El resultado final de la operación no se sabrá hasta que se vea la evolución de BFA-Bankia. En todo caso Bankia no tiene que devolver nada al estado sino que todo dependerá de a qué precio pueda vender el Estado Bankia en el futuro. Entonces sabremos el resultado de esta inversión.
De momento hay que poner mucho dinero y el ratio deuda/PIB subirá en más de 2 puntos este año sólo por estas ayudas.
¿Quién dirigirá ahora Bankia?
El consejo anterior dimitió tras la nacionalización y ahora se ha nombrado el siguiente consejo:
-José Ignacio Goirigolzarri: (Presidente)

-Francisco Verdú: (Consejero delegado)
-José Sevilla: (Consejero ejecutivo)
-Joaquín Ayuso
-Eva Castillo
-José Wahnon
-Javier Campo
-Jorge Cosmen
-Fernando Fernández
-José Luis Feito

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9 pensamientos en “Qué pasa con Bankia

  1. Pingback: Resumen del día

  2. Bankia fue una pelota caliente desde su principio y una tapadera para ganar tiempo , es mi modesta opinión por lo que fuí leyendo . Ahora quien paga esto pues los de siempre , la verdad gracias Bankia , mañana mira tus cuentas que te ingresaré lo que necesites , es la ostia .

  3. El Sr. Rato el que decían que es el mejor economista de españa , llegué a escuchar en alguna emisora de radio . Pues a la calle aunque claro no sin antes llevarte un buen pellizco ……… ya veremos si saben encontrar cuanto hubo de reparto entre sus altos directivos como ha ido pasando con los últimos pelotazos de otras entidades . Sr.Rato usted seguro tiene la vida resuelta pero los que tenemos que pagar su mala gestión no llegamos a fin de més en muchos casos . gracias por dejar que exponga mi comentario .

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  5. Yo no se vosotros pero después de leer esto y mas artículos es para coger cada uno sus cuentas y dejarlos tirados antes de que aparezca algún corralito inesperado(o no)

  6. Para entender bien el proceso, debemos comenzar señalando que Bankia no es un banco privado como el Banco de Santander o el BBVA. Bankia es una compleja estructura financiera que se basa en el modelo llamado “Sistema Institucional de Protección” (SIP) o, como se le ha denominado popularmente “fusión fría”. Los SIP son modalidades de fusión en la cual las entidades financieras pertenecientes al mismo no pierden su personalidad jurídica propia, sino que se mantienen –con sus estatutos, reglamentos y órganos de gobierno. Estas entidades, crean una nueva sociedad (el SIP) a la que le trasladan su negocio bancario. La participación de cada entidad en la nueva sociedad se hace de acuerdo a su peso y tienen diferentes participaciones en su capital.

    En el caso que nos ocupa, siete cajas: CajaMadrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caja Ávila, Caja Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja decidieron crear el Banco Financiero y de Ahorros en 2010. La composición del capital de BFA sitúa a CajaMadrid, con el 52,06% del capital, como la entidad líder, seguida de Bancaja con el 37,70% y del resto de cajas. Es importante señalar que las Cajas de Ahorro siguen siendo cajas públicas, con órganos de gobierno elegidos en asambleas con la participación de los parlamentos regionales, asambleas de impositores, sindicatos representativos, entidades sociales y municipios en los que las cajas tienen negocio. Esto es, las Cajas están y han estado siempre bajo el control público. Por lo tanto los accionistas de BFA han sido, hasta hoy mismo, entidades públicas y sujetas al control público de los parlamentos y asambleas regionales. Aqui es necesario señalar que los municipios y las comunidades tambien son Estado.

    En el proceso de estructuración, BFA –insistimos, propiedad al 100% de las cajas de ahorro públicas- crea una filial, Bankia, en la que concentra su negocio bancario rentable, con la intención de que una parte de su capital salga a bolsa. Bankia sale definitivamente a Bolsa durante el verano de 2011, dejando en flotación –en los mercados financieros- alrededor del 50% de su capital. El resto permanece en manos de BFA, esto es, bajo el control de las Cajas de Ahorro (públicas). Por lo tanto el accionista mayoritario de Bankia es, con un 52%, BFA que, a su vez, es propiedad de las 7 Cajas de Ahorro. Por lo tanto, Bankia está controlada mayoritariamente por las Cajas de Ahorro –publicas, con mecanismos de gestión públicos, sometidas al control público, y con órganos de gobierno elegidos en el ámbito de lo público.

    El control mayoritario de Bankia ha sido público, no privado, y los responsables últimos de la entidad han sido las Cajas de Ahorro que, a su vez, respondían a las instituciones de sus respectivas comunidades autónomas.

    El problema surge en BFA, no en Bankia.

    El problema que lleva a la salida de Rodrigo Rato, el plan de rescate, y la posterior toma de control por parte del FROB es debido a un desajuste en las cuentas de BFA, no de Bankia. Los problemas con la auditoría institucional se debían a que existía un desajuste en el valor asignado a la participación de BFA en Bankia. Según BFA, el valor de ese 45% era de 12 mil millones de euros. Según la auditoría, era de 8 mil millones (que era su valor en libros). La diferencia de 3,5 mil millones significaba que las cuentas de BFA debían recoger esa pérdida de valor –de 12 mil a 8,5 mil millones- y eso significaba que BFA debía asumir esa pérdida en el ejercicio 2011.

    Dado que el capital de BFA –el capital que acordaron las cajas en su constitución- era de 3500 millones de euros, al asumir esa pérdida, la entidad quedaba sin patrimonio neto, es decir, las “acciones” de las Cajas de Ahorro en BFA valían cero, lo cual significaba la quiebra de la entidad. Una de las posibles salidas –y la que se ha terminado por elegir- era que las participaciones preferentes que el FROB había inyectado en BFA en 2010 se transformaran en acciones, es decir, en capital.

    El FROB, el fondo de recapitalización del sistema financiero, había inyectado en BFA la cantidad de 4.500 millones de euros como participaciones preferentes (un tipo de participaciones que no tiene voz ni voto), convertibles en acciones si era necesario. Es la decisión que el nuevo presidente de Bankia y de BFA ha tomado hoy.

    Se produce entonces un doble movimiento. Por un lado, el capital que han puesto las cajas de ahorro desaparece –para absorber la pérdida de 12 mil millones de Euros a 8,5 mil millones- y se reduce a cero. Por otro lado, los 4.500 millones del FROB se transforman de participaciones preferentes en acciones ordinarias, con voz y voto. De esta manera, las cajas pierden todo el control sobre BFA y el Estado, ahora a través del FROB, en lugar de a través de las cajas, sigue manteniendo todo el control al ser el FROB propietario de todas las nuevas acciones ordinarias.

    Al tomar el 100% del capital de BFA, el Estado, a través de FROB, continúa siendo el máximo accionista de Bankia, ya que controla el 100% de BFA que a su vez controla el 52% de Bankia.

    La conclusión de este movimiento es que no se ha nacionalizado Bankia, que sigue teniendo capital cotizando en Bolsa. Lo que ha ocurrido es un cambio del control de BFA, que ha dejado de pertenecer a Cajamadrid y a las otras seis cajas, y ahora pertenece al FROB. Es una transferencia del control desde los poderes públicos autonómicos y municipales al gobierno central. Es decir, desde unas instituciones del Estado a otras que son también Estado.

    El siguiente paso

    La toma de control de BFA –y, por lo tanto, el control mayoritario en Bankia- no soluciona los problemas de la entidad. Sigue teniendo más de 30 mil millones de euros en activos tóxicos, y será necesaria una nueva recapitalización a través del FROB, esta vez, a través de Bonos Convertibles Contingentes (los llamados cocos). Esta cuantía está estimada entre 7.000 y 10.000 millones de euros.

    Una vez que se inyecte este capital, y con la entidad más saneada, el FROB, con prácticamente total seguridad, sacará a BFA a subasta, como ya ha hecho con otras entidades, o realizará una Oferta Pública de Venta en la Bolsa. Es decir, terminará privatizando el 100% de BFA y, por lo tanto, el 45% restante de Bankia. Es probable que en el camino se fusionen ambas entidades para simplificar el proceso.

    El resultado definitivo será que BFA –y por lo tanto Bankia- habrá pasado de manos públicas a manos privadas. Habrá pasado de ser propiedad pública, quizá sin el control adecuado, o con casos de muy mala gestión, a ser propiedad privada, mientras en el camino el FROB, y por lo tanto el Estado –y por lo tanto los contribuyentes- han financiado su saneamiento, por otro lado absolutamente necesario.

    La operación del FROB sobre Bankia no es su nacionalización si no, muy por el contrario, el primer paso para su privatización. De los poderes públicos autonómicos y municipales al gobierno central, y del gobierno central al sector privado. Con este movimiento, se acabará con más de 100 años de historia de las Cajas de Ahorro en España.

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